Hola, me voy a presentar formalmente, me llamo Johanna y vivo en Israel hace 8 años.
Tengo el merito de haber sido una de las “escogidas” por HaShem para trabajar en una profesión muy difícil , interesante, única y muy especial que es la de “ser medica”, y no solo eso también tengo el merito enorme de poder hacerlo en ERETZ ISRAEL. Sin ninguna duda mi trabajo es AVODAT KODESH, o en otras palabras “una mitzva”. Como muchos saben incluye shabatot, jaguim (festividades), ayunos, etc. Si si, no es fácil y sobretodo para la que B”H es madre y esposa, aunque muchas veces tengo que dejar de pensar en “¿qué es lo que a mi me gustaría hacer?” sino preguntarme “¿qué es lo que quiere Hashem de mi?”
Quería compartir con uds una escena que se repite todos los días en las salas de emergencia, en mi caso de Pediatría, pero seguramente a todo médico y todo familiar de un enfermo le va a resultar conocido:
La madre llega a la guardia con su bebe en brazos luego de haber sido derivada desde el ámbito ambulatorio con una carta de su medico en sus manos la cual utiliza palabras que ella no comprende y todas referidos a su bebe. Su rostro esta pálido, la vos le tiembla y su celular siempre suena .
Mi papel en ese momento es interrogarla, revisar a la criatura, explicar los pasos a seguir y tranquilizarla en los buenos casos. Para que no le sea traumático por lo general le pido que se siente a esperar mientras yo procedo a extraer sangre y orina. Y ahí esta ella o ellos (madre y padre o madre y abuela) rezando con lagrimas en sus ojos , con miedo a lo que pueda llegar a ocurrir con lo mas preciado para ellos, temiendo que llegue el momento en que el medico (yo) les de una mala noticia y el futuro de su hijo se oscurezca.
Luego de una hora cuando analizo todo el cuadro, veo la evolución del niño y tengo los resultados de los estudios, llego con una sonrisa a hablar con ellos y por lo general les explico que no es grave, que no necesita ser internado y les doy un tratamiento. Aquí quería llegar….DE REPENTE, la situación da una vuelta en 180 grados. Los padres se relajan, les vuelve el color al rostro, comienzan a reír y…. A SEGUIRME POR TODO EL HOSPITAL!!!!, DOCTORA, CUANDO NOS DA EL ALTA, POR FAVOR, NO PODEMOS SEGUIR ACA, POR FAVOR…..
Y ahí procedo a explicar que se llenen de paciencia ya que hay otros niños que podrían estar en “peligro de vida” y tengo que verlos antes de escribir el alta para ellos.
De repente comienzan a deambular por la sala de un lado al otro , a reír y a conversar por celular en voz alta sin importarles los demás pacientes , y cada vez que cruzan su mirada con la mía me hacen gesto de “danos la carta de alta" como si pedieran un café en un bar!!!
Quería compartir con uds esta escena para compararla con aquella que nuestro Padre vive año tras año cuando llega el mes de ELUL:
Durante este mes nosotros seriamos la madre preocupada que llora y reza por la vida de lo mas querido para ella, acercándonos a Hashem como nunca y hasta dispuestos a cambiar o a dar todo. Así le rogamos a Hashem que nos inscriba el “libro de la vida” a nosotros y a todos nuestros seres queridos. Y como la naturaleza del ser humano es OLVIDAR RAPIDO y pensar en uno mismo, una vez que pasa el JUICIO o que ya sabemos que nuestro bebe no esta en peligro….uuufffff, volvemos a lo de siempre…
Que con la ayuda del creador este mes de Elul podamos TRABAJAR DURO para cambiar nuestras malas cualidades , fortalecernos en emuna y en amar al prójimo , PERO que todo este trabajo PERDURE también para cuando el juicio YA PASO!!!