Mostrando entradas con la etiqueta Elul. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elul. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de septiembre de 2010

Con el corazón en la boca (o ¿por qué publicamos nuevamente este post? -para hacer bajar el del ayuno que ya terminó hace rato)

A los ocho años me peleé con mi vecina porque no quise darle lugar en mi escritorio para su cuaderno de matemática, la terminé echando de mi casa y gritándole “corta mano corta fierro” mientras se subía al ascensor. A los quince me peleé con mi mejor amiga por lo mismo que se pelean todas las chicas a esa edad y después de una charla infantil en un banco de plaza, la vi alejándose para siempre por la esquina de Corrientes y Pringles. Hasta los dieciocho me peleé con mi hermana por el lugar en la mesa, por el secador de pelo, por cerrar o por abrir la puerta y por cualquier otra cosa que siempre representaba lo mismo. También me peleé con una amiga porque se hizo religiosa y con otra porque no se hizo, con un jefe porque guardé una carpeta en el cajón equivocado y con una desconocida que me vino a decir que mis hijos hacían ruido.

Yo no sé si son reales muchos de estos recuerdos, porque a veces uno sólo se acuerda la historia que se cuenta a través del tiempo, pero sea como sea, lo que sí sé es que a ninguna de estas personas les pedí perdón. Y de eso estoy bien segura, porque pedir perdón es un acto heroico, y un acto heroico nunca se olvida.

No les voy a decir lo que ya saben, no les quiero repetir que respecto a las trasgresiones bein adam leJaveró (cometidas contra personas) no hay teshuvá que valga. Que uno puede afligirse en su corazón todo lo que quiera, pero si no le pide perdón a la persona perjudicada, ese arrepentimiento no sirve para que se borre la trasgresión de nuestra cuenta.

Lo que quiero preguntar es por qué, a pesar de saberlo, elegimos (por única vez) quedarnos callados. Uno preferiría que le dijesen que se aplique veinte azotes, haga dos días de ayuno o recite diez viduy, a que nos pidan enfrentarnos a nuestro prójimo para pedirle perdón.

Ya vendrá alguien a decirme que esto no es verdad y que durante estos diez días de teshuvá lo más normal es escuchar a la gente diciendo: “perdón por cualquier cosa que te haya podido hacer” “perdón por si te ofendí en algo”. Pero yo no me estoy refiriendo a esos casos sin sustancia. Me estoy refiriendo a ese caso específico en el que ahora están pensando.

Y ese es el perdón difícil de decir, ese es el perdón que se queda atorado en la garganta y que no quiere salir. Lo que tenemos que saber es que no hay otra forma de hacerlo: hay que golpear una puerta, poner el corazón en la boca y decirlo.

viernes, 21 de agosto de 2009

Elul y el Hombre Contemporáneo


El mundo moderno presenta un camino sin retorno. La vida es aprehendida por el hombre contemporáneo como una camino angosto de una sola dirección, y en el cual se debe viajar a toda velocidad, intentando alcanzar y pasar a los demás, evitando que los demás me alcancen. Mirar hacia atrás es válido sólo en dos casos: para regocijarme por el camino recorrido o para medir la distancia de quien me sigue los pasos. En semejante situación, ¿cabe acaso imaginar a un conductor viajando en sentido contrario, volviendo sobre sus pasos? No nos engañemos: quien lo hace asume un importante riesgo.

En la ruta de la vida, entendida de este modo, hay un comienzo y un final. Y nada más. La juventud es el punto culmine por encontrarse aún cerca de la partida, y la vejez es el tiempo más temido por su cercanía al final del recorrido. Cada paso que damos, entonces, nos aproxima al final y, por ende, nos entristece. Marchamos de la alegría a la tristeza, de la lozanía al cansancio, de la vitalidad a la extinción. Lo que fue ya sucedió, el futuro es una incógnita, y lo que realmente cuenta es disfrutar el presente, el momento que captamos por la ventana de nuestro coche, el cual está a punto de transcurrir y es absolutamente irrecuperable en una ruta velocísima de una sola y única mano.

Educado en este marco filosófico, el hombre contemporáneo experimenta cada día su caída libre hacia el vacío, hacia la nada.

Además, como se le priva la libertad de regresar hacia atrás, su pasado es un terreno intocable, incorregible, y, por consiguiente, el hombre está condenado a seguir siendo lo que fue. Cuando la persona acumula en su ser una cantidad considerable de pasado, todavía es joven y vital, mas cuando carga sobre sus espaldas todo su pasado monolítico, el resultado es el desgaste, la erosión y la vejez. Atrapado en esta cárcel el hombre contemporáneo siente que enloquece, y se dedica a modificar permanentemente su presente, a cambiar histéricamente de escenario. Y así, desesperado, busca indiscriminadamente trastocar todo: desde sillones hasta el peinado, desde su ciudad hasta su pareja, desde coche hasta su cara.

El hombre moderno nada sabe de la energía particular de Elul, la cual le permite desde su interior, y a partir de sus propias fuerzas, simplemente nacer de nuevo. Así, así de simple, comenzar de nuevo cuando se lo propone y cuando realmente lo quiere. Crear y re-crearse, colocar su cabeza entre sus rodillas y, llorando, comenzar de nuevo.

La energía de Elul nos permite desconectarnos del pasado, quitarlo de sobre nuestros hombros y nuestra espalda, y decir: “Es cierto, no me gusta lo que fui en un pasado, pero no estoy obligado a rendirle pleitesía, no estoy condenado a seguir siendo lo que fui. Puedo nacer de nuevo.” Cuando esta es la filosofía de vida, entonces todo lo malo y despreciable, lo afectado y lo corrupto que alguna vez estuvo apegado a mí, ya no tiene que ver con el que soy sino con el que fui. Mas desde ahora, comienzo un camino nuevo, repleto de esperanza y creatividad. ¡Pobre de aquel que jamás probó el dulce sabor de la renovación! ¡Infeliz el hombre que nunca gozó con el placer de saber que una página en blanco lo espera!

La energía de Elul me permite, en medio de la más cruel rutina, señalar mi Año Nuevo y mi Día del Perdón, y empezar de nuevo.

--------------------------

Calendario Cabalístico. ELUL. Ben Itzjak

jueves, 20 de agosto de 2009

Jodesh Tov!! El Mes de Elul

Está escrito en los libros más profundos que el objetivo de todo el año es Elul.

El principal objetivo de Elul es Rosh haShanah - el año nuevo, el Día del Juicio-.

El objetivo de Rosh haShanah son los diez días de Teshuvá que median entre Rosh haShanah y Iom Kippur.

El objetivo de los diez días de Teshuvá es Iom Kippur,

y el objetivo último de Iom Kippur es Neilá.


---------------------------------

Extraido de shiurin del Rav Ben Itzjak


Nota: En Iom Kipur se agrega la tefila de Neila, al final del día. Cuando el sol se pone y la noche se aproxima se cierran los portones del cielo o las puertas del Beit Hamikdash y el Santo Bendito Sea firma el veredicto del juicio. Nos dirigimos a D's bendito sea y pedimos: "ábrenos las puertas en el momento final". Es la oración más importante de todo el día.

martes, 23 de septiembre de 2008

Perdón por este post

Se acerca el día del perdón. Enseñan nuestros Sabios que con respecto a las ofensas que hemos cometido contra el prójimo, Hashem no nos perdonará si antes no hemos sido perdonados por la persona a la que hemos lastimado. Así que nuestra tarea en Elul (si no lo hicimos en el momento adecuado) es elaborar un balance de nuestros actos y pedir perdón a quien corresponda.

Y punto.

Eso es lo que quería decir en este post, pero como la editora del blog me exige como mínimo treinta renglones, los iba  a rellenar con lo primero que se me ocurrió, que en este caso fue fanfarronear a lo porteño, subestimar la dificultad del tema, y proponer la estrategia de la agenda:

-Abramos la agenda como si fuese un oráculo, che, y detengámonos en cada nombre, y pensemos en algo por lo que le tengamos que pedir perdón a esa persona ¿dale?, y después levantemos el teléfono, y pidámosle perdón.

Y después para dejar del todo contenta a la editora, hubiese terminado el post transcribiendo el diálogo de mi primer pedido de perdón, pero tuve que suspender esa idea cuando busqué mi agenda y encaré el primer nombre.

Se me hizo un nudo en el estómago. Después un nudo en la garganta. Y cuando me invadió una sensación de asfixia comenzó el desfile de la colección primavera de excusas: “lo que hice, lo hice sin intención” (lo lamento, debemos pedir perdón aún por actos no intencionales) seguido por el modelo Omega 3  “¿cómo recordar todo lo que hice este año?”, y a continuación, por la pasarela, el impostor ambiguo: “nunca hice algo que haya lastimado a nadie” (risas y aplausos). Por suerte, al mover la cabeza se me desataron los nudos y los pretextos.

Fácil es decir perdón como una palabra suelta: perdónporlatardanza, perdónporlamolestia, pero cuando de verdad necesitamos ser perdonados, decir perdón es muy difícil. El verdadero arrepentimiento nos cuesta, nos moviliza. Y así debe ser. Porque la teshuvá nos arranca de las profundidades de nuestra superficialidad y eso sólo se puede lograr escalando nuestros miedos, superando la vergüenza y reconociendo que a parte de ser tan buenos y especiales, a veces nos equivocamos.

jueves, 18 de septiembre de 2008

La Ultima Guerra


Documental La Ultima Guerra

He aqui, estan llegando dias, dice D's,
cuando Voy a mandar hambre a la tierra;
no hambre de pan, ni sed de agua,
sino de escuchar las palabras de D´s...
(Amos)

martes, 16 de septiembre de 2008

El juego de Elul

1. La señora Sisinsky no sabe decir “no”. Contesta “si” incluso antes de saber qué le están pidiendo. Sabe que tiene que balancear esta cualidad para poder perfeccionarse como persona. Sabe que esto le resulta más fácil, pero que termina invirtiendo sus prioridades y confundiendo sus caminos. En Elul la señora Sisinsky decide trabajar en esta midá (cualidad de carácter) y cuando la vecina le pide que le cuide al bebé en el mismo momento en el que ella tiene que servir la cena para su familia, dice “no”. La señora Sisinky avanza un casillero.


2. La señora Nononsy no sabe decir “si”. No le interesa ayudar al prójimo, sólo busca su propio bien y comodidad. Utiliza todos los recursos para sacar provecho, vive especulando y sacando cuentas. En Elul la señora Nononsky sigue sin trabajar en su personalidad y cuando la vecina le pide que le cuide al bebé en el mismo momento en el que ella se iba a sentar a leer, dice “no”. La señora Nononsky retrocede un casillero.


3. La Señora Selfmademan no sabe pedir. Le gusta dar, pero no sabe recibir. Sabe que se está perdiendo de una parte importante en las relaciones humanas, pero su sentimiento de autosuficiencia le impide expresar lo que necesita y muchas cosas quedan mal resueltas por no haber buscado ayuda. En Elul la señora Selfmademan decide trabajar en esta midá y le pide a una amiga que la acompañe a aquella visita médica que venía postergando. La señora Selfmademan avanza un casillero.


4. La señora Dependman en lo primero que piensa es en quién la puede ayudar. Vive dando lástima y rogando que la ayuden en cosas en las que se podría arreglar por sí misma. En Elul la señora Dependman sigue sin trabajar en su personalidad y convence a una amiga para que la acompañe al correo y así amortiguar la espera. La señora Dependman retrocede un casillero.


5. La Señora Aintov tiene un mal ojo. Siempre advierte la parte mala de las cosas. Siente que el mundo es su enemigo. Termina lastimada por falsas agresiones y ofendida por fantasmas. Quiere cambiar su punto de vista, quiere encontrar el lado positivo de las cosas. En Elul la señora Aintov decide trabajar en está midá y cuando llega y encuentra su casa desordenada, destaca que el desorden se debe a un momento  en la que su marido jugó (como un niño) con sus hijos. La señora Aintov avanza un casillero.


6. La Señora Ainraj nunca ve más allá de las cosas, su punto de vista es el único que tiene validez y es muy rápida para clasificar: Tiene a mano todas las etiquetas negativas para encasillar a las personas: mentiroso, ladrón y envidioso son las que más utiliza. En Elul la señora Ainraj sigue su camino  y cuando llega a su casa arma un escándalo porque “el desconsiderado” dejó la cocina sucia... luego de preparar la cena para toda la familia. La señora Ainraj retrocede un casillero. 


Las reglas del juego de Elul son misteriosas, el mismo número en los dados puede conducir a dos casilleros distintos en el tablero, no se sabe quién está avanzando, pero es seguro que quien deja pasar el turno, retrocede. En el juego de Elul  participamos todos, pero jugamos solos, cada cual atiende su juego.   

lunes, 15 de septiembre de 2008

Teshuvá

Tres cosas tienen el poder de anular las malas sentencias: 
La Tefilá, La Tzedaka y la Teshuva.
 (Bereshit Rabá 44-15)

domingo, 14 de septiembre de 2008

Teshuvá


Como dicen nuestros Sabios, la Teshuva es parte de las siete cosas que D-s estableció antes de la creación del mundo, a saber: La Torá, la Teshuva, el paraíso, el gehena, el trono de gloria, el Templo y el nombre del Mesías. (Pesajim 54a)

Teshuvá




Dice Rabí Eliezer: "Torna en Teshuvá un día antes de tu muerte". 

Le preguntaron sus discípulos: "¿Acaso la persona puede saber cual será el día de su muerte?" 

Les respondió: Justamente al no saber cuando llegará su hora, que torne en Teshuvá hoy, no sea que muera mañana; (Shabat 153-B)


lunes, 8 de septiembre de 2008

Oficinista 3.0

El otro día fui a una charla acerca del mes de Elul, era tarde y las palabras se entremezclaban en mi cabeza. Estaba tan agotada que en un momento me pareció notar que el Rab me miraba directamente mientras decía que era una maravilla que hayamos llegado a vivir una vida con sentido, que todos los que estábamos sentados en esa sala no podríamos haber llegado a ese lugar por ningún camino natural de no haber sido por el milagro de haber hallado un punto de apego con Hashem. Tuve que refregarme los ojos para convencerme de que el Rab y el resto de la clase no me estaban mirando y señalando con el dedo. Se preguntarán por qué me di por aludida frente a mis delirios de ensueño: Porque encajo en ese concepto en todos los sentidos.

Si hoy jugásemos a “¿qué hubiese sido de mi vida si…?” yo podría asegurar que si hubiese seguido mi curso natural, a esta altura yo sería la mezcla de un artista triste y una oficinista cínica determinada por la angustia existencial y el desconcierto frente a lo absurdo de la vida. Me angustiaba que cualquier camino elegido me negase la posibilidad del resto. Quería vivir todas las vidas.

Buscaba desesperadamente en cualquier técnica espiritual y cada vez me alejaba más de mi misma. La ilusión de una vida verdadera parecía cada vez más lejana. Entonces es cuando sucedió el milagro, el milagro que me conectó con mi punto de apego.  

En una conferencia alguien le preguntó a una indígena mexicana si ella utilizaba la técnica de meditación Oriental. 

-¿Por qué haría eso? –Contestó- Yo soy india.

Y yo soy judía, me dije. 

Me fui de Argentina en Septiembre y llegué a Israel en el mes de Elul. Durante ese viaje tuve la oportunidad de estudiar cosas como esta y entender que si bien no podía vivir todas las vidas, podía vivir mi mejor vida. 

En Elul, todo es posible porque es la oportunidad que nos da Hashem para replantearnos quiénes somos y quiénes queremos ser. Elul vendría a ser como el update, la actualización de nuestro carácter, es el momento más propicio para modificar datos, borrar registros y agregar funciones. En Elul  Hashem nos deja bajar (gratis) la última versión de nosotros mismos.  

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El desengaño

(continuación)
Viernes noche, Shabat.

Mi bebe agarra un libro de mi biblioteca. Se lo saco, y lo guardo. Lo saca de nuevo, el mismo libro, y ocurre la misma acción de sacar-guardar un par de veces hasta que decido abrir el libro (que era Living the Kabbalah de Simcha ben Yosef), y ahí estaba la respuesta, justo en el capítulo que habla del mes de Elul:
Hay un Pasuk (verso) en el Cantar de los Cantares (Shir HaShirim) que dice:
"Su (brazo) izquierdo esta bajo mi cabeza mientras que su derecha me abraza" (Shir HaShirim 2:6).

¿Qué significa? Que hay dos maneras que nos relacionamos con H'. La mano derecha que me abraza podríamos entenderlo como esa claridad, la cercanía que sentimos con H' cuando todo nos va bien. Ahí es cuando gritamos por los cuatro vientos que amamos a H' y que Él esta con nosotros…

Pero ¿qué pasa cuando las cosas no nos salen así de bien, cuando nos sentimos abatidos, solos, abandonados? Ahí pensamos que H' esta lejos, por que así nos sentimos. Porque no vemos Su Mano. Pero la verdad es que ahí, en esos momentos, es justamente cuando H' esta increíblemente mas cerca de nosotros, ahí es exactamente cuando Él nos esta demostrando que cuando mas Le necesitamos, mas cerca Él esta. ¿Cómo? Con Su brazo izquierdo. Si. Con aquel que no percibo directamente por que no se ve ("su (brazo) izquierdo esta bajo mi cabeza"). Ahí es cuando vemos realmente que detrás de cada nisaion, prueba, H' esta mas cerca que nunca, cuidándonos, sosteniéndonos, abrazándonos, solo como un enamorado lo haría con su enamorada. Y Elul es el mes para desarrollar al máximo esa relación de amor entre cada uno de nosotros y H', porque:

אלול = אני לדודי ודודי לי
Yo soy (únicamente) para mi amado y él es para mi.

Así que cuando todo parezca confuso, y se sientan abandonados, no se dejen engañar, sean mas inteligentes y sepan ver que realmente quien esta detrás de todo esto, siguiéndonos milímetro a milímetro y nos contiene y da fuerzas para seguir adelante es únicamente H'.

Y bueno, mirando un poco las cosas en retrospectiva, y como dijeran algunas amigas, lo del cochecito no fue tan grave… al menos no me lo olvidé con el bebe adentro!

martes, 2 de septiembre de 2008

¿Quién está detrás de la Puerta?

Jueves.
Iba saliendo de la ciudad vieja de Jerusalem, muy tranquila con mi bebe en su cochecito (presten atención: iba saliendo. Lo que significa que ya había cruzado casi toda la ciudad vieja) y en eso se acerca una buena señora y me dice: - discúlpame, tienes la camisa abierta.

Shock total.

Yo: -Como?
Sra.: -que se te desabrochó la camisa

Miro mi camisa. Miro a la Sra. Ella se da cuenta de mi vergüenza-desesperación mientras re-abrocho los botones y murmuro sin parar: no lo puedo creer… no lo puedo creer… no lo puedo creer… sonríe y dice: le puede pasar a cualquiera.

Sigo camino. Llego al estacionamiento. Mi bebe se había quedado dormido (muy fuera de lo común a esa hora). Me siento en el auto un par de minutos antes de arrancar para dejar que se enfríe un poco, y me voy.

Viernes.
Estoy llegando a una fiesta en la ciudad vieja con mi marido, detiene el auto en la entrada y
esto es lo que ocurre:

Marido: - Mejor bajate acá mientras yo busco estacionamiento.
Yo: -bárbaro, ¿me bajás el cochecito del bebe que está en el baúl?
M: Después de haber abierto el baúl: -el cochecito no esta!
Yo: -¡No puede ser! ¿lo bajaste ayer?
M: - ¡No! ¡No me digas que lo perdiste…!!!
Yo: -¡¡¡Cómo te parece que voy a perder un cochecito!!!

En fin, me hubiera encantado que la misma señora de ayer re-apareciera mágicamente y me dijera que esto también le puede pasar a cualquiera… pero no fue así. Lo que si paso es que el día anterior, después de que mi auto se enfrió, me olvide que el cochecito estaba al lado del baúl, atrás, esperando que lo guarde! ¡¡¡Y me fui!! Y lo peor es que si no fuera por la fiesta del viernes a lo mejor no me daba cuenta hasta quien sabe cuando!

¿Gracioso? Para mi no lo fue. Es más, lloré mucho. Pero se acercaba Shabat, y yo tenia dos opciones: o conectarme con lo negativo de toda esa situación, la vergüenza del jueves, la distracción y angustia (que me salio carísima) del viernes (y también vergüenza, porque hay que dejarse el cochecito olvidado…) o tratar de entender que me estaban queriendo enseñar.

Uno no puede preguntar por qué le pasan las cosas, pero si para qué.

Me conecté con eso y esto es lo que sucedió....... (continuará)

viernes, 29 de agosto de 2008

Salmo 27 - Una Extraña Costumbre

A partir del primer día del mes de elul los sabios indican pronunciar diariamente el salmo 27. Se dice inmediatamente después del Salmo Diario (Shir-shel Iom) a la mañana y antes de Aleniu de Maariv.

El contenido del salmo se refiere al hombre que, en momentos de persecución y desgracia, recurre con todas sus fuerzas al Creador. Y resulta evidente que bastaría con tales conceptos para que dicho salmo fuera pronunciado durante el mes de elul, tiempo de preparación para los días que siguen, el Año Nuevo - Día del Juicio - y el Día del Perdón. Sin embargo, los sabios en su lenguaje maravilloso nos sugieren nuevas y profundas enseñanzas.

En hebreo, la expresión "si yo no hubiera" es lule, letras coincidentes con las del nombre del mes, elul, aunque en orden inverso. Intentemos comprenderlo.

Todo proceso, toda creación, es más fuerte mientras más cerca se encuentra de su fuente. Y esta idea también puede ser aplicada al correr de los días y los meses. Si el punto de inicio es el mes de tishrei, con el Año Nuevo, entonces el punto más débil lo encontramos en el punto temporalmente más lejano, el mes de elul. Y tal lo dicho, le energía de este mes nos permite comenzar de nuevo y recuperar el punto de comienzo.


El salmista también se encuentra en un momento de desgracia y su debilidad es evidente. Se siente desfallecer y sus fuerzas lo abandonan. No obstante, en este punto, clama: "si yo no hubiera - lule - creído que vería la bondad de El Eterno en la tierra de los vivientes. Confía en El Eterno, sé fuerte y envalentona tu corazón, y confía en El Eterno"

Desde la distancia y la lejanía, desde la dificultad y la desgracia - todo esto señalado por las letras de elul en orden inverso - la situación puede revertirse si se utiliza el poder esencial del hombre, el poder de la acción.

-----------------------------------

EL Calendario Cabalistico. Ben Itzjak. Ed. Edaf. www.clubhebreodellibro.com



jueves, 28 de agosto de 2008

Una Extraña Costumbre...




Salmo de David. El Eterno es mi luz y mi salvación - ¿a quién he de temer? El Eterno es la fortaleza de mi vida - ¿de quién he de atemorizarme? 
Cuando se acercaron a mí malhechores para devorar mi carne, mis opresores y mis enemigos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército me asediare, mi corazón no temerá; aunque se desatare guerra contra mí, en esto confío. 
Una cosa he pedido a El Eterno y esto procuro: que yo pueda morar en la Casa de El Eterno todos los días de mi vida, para contemplar la majestad de El Eterno, y para visitar Su Santuario. 
Pues Él me ocultará en Su tabernáculo en un día de adversidad; me esconderá en lo recóndito de Su morada; Él me elevará por sobre una roca. 
Y entonces mi cabeza se alzará por sobre mis enemigos en derredor, y ofrendaré en Su tabernáculo de júbilo; cantaré y entonaré a El Eterno. 
El Eterno, oye mi voz cuando clamo; apiádate de mí y respóndeme. 
Por Ti dice mi corazón: "Buscad mi rostro"; Tu rostro, El Eterno, buscaré. 
No ocultes Tu rostro de mí; no apartes con ira a Tu siervo; Tú has sido mi ayuda; no me dejes ni me abandones, D´s de mi salvación. 
Aunque mi padre y mi madre me han abandonado, El Eterno me ha recogido. 
El Eterno, enséñame Tu camino y condúceme por la senda de la rectitud, a causa de mis enemigos. 
No me entregues a la voluntad de mis opresores, porque se han levantado contra mí falsos testigos y ellos hablan mal. 
(Me habrían aplastado) si yo no hubiera creído que vería la bondad de El Eterno en la tierra de los vivientes. 
Confía en El Eterno, sé fuerte y envalentona tu corazón, y confía en El Eterno"

domingo, 24 de agosto de 2008

Si Pudiera Tener Esto En Mente Día a Día….

Leí algo en A Simple Jew que creo es un buen camino para ir preparandonos para el mes de Elul, mes de intenso trabajo personal. Esta es una adaptación del post original:

Después de Modé Aní: Comprender que tengo que estar pendiente del momento que estoy viviendo y no de lo que haré mañana.


Después de besar (o mirar) la mezuzá al salir de casa: Recordar que es Hashem el que pone el escenario en el cual tengo la opción de ejercer mi libre albedrío.


Antes de Tefilá: Recordar que voy a hablar directamente al Ribbono Shel Olam (El Creador del Mundo)


Mientras Rezo: Recordar que en el instante que abro mi boca y rezó, Hashem está justo ahí.


Antes y durante el estudio: Recordar que no estoy estudiando para acumular conocimientos, sino que estoy cumpliendo una mitzvá.


Después de estudiar: Decir una oración personal para que me de la fuerza de llevar el estudio a la práctica (en el escenario que Hashem me pone)


Antes de comer: Tomarme el tiempo para comprender que Hashem es el que provee el alimento y sustenta toda la vida.


Después del primer mordisco / primer sorbo: Decir una oración personal de que utilizaré la energía de los alimentos y/o bebidas para mitzvot.


Antes de decir Birkat Hamazon: Recordar que agradecer después de comer asegura que el canal de bendiciones, que me permite mantener a mi familia ,está sin obstrucciones.


Antes de ver a otra persona: Asegurarme de ver al otro con rajamim y que de mi boca salgan palabras amables.


Después del Trabajo: Asegurarme que dejo los asuntos de trabajo en el trabajo y que al besar la mezuza de vuelta a casa entro a la armonía de mi hogar.