domingo, 2 de agosto de 2009

Imaginación: El Puente Entre lo Físico y lo Espiritual

Escribe el Rabí Natán:


La imaginación actúa como un intermediario. Ella sirve como puente entre los físico y lo espiritual, entre el cuerpo y el alma. Ella sirve como puente entre los físico y lo espiritual, entre el cuerpo y el alma. La capacidad para visualizar algo en la mente proviene del poder de la imaginación. Aquello que visualizamos puede de hecho ser un objeto físico, pero la visualización de ese objeto en la mente es de hecho una experiencia “espiritual”. La imaginación puede así ser pensada como el punto más elevado del ámbito físico y el punto más bajo del ámbito espiritual. Ella es el puente entre lo material y lo etéreo.


EL poder del intelecto se extiende mucho más allá de las limitaciones de lo físico. Aquél que posee un intelecto puro está muy lejos del pecado e incluso del error. Sin embargo, desde el pecado de Adam, el cuerpo físico se ha vuelto tan opaco que difícilmente podemos “imaginar” estar completamente libres de la imperfección. Lo que necesitamos es alguna clase de puente para ubicar la interacción del intelecto con lo material, de modo que sea posible dominar los deseos físicos. Aquí yace el poder de la imaginación: une las fuerzas del cuerpo y del alma. Si la persona utiliza su imaginación de modo sabio, podrá verdaderamente elevarse desde el nivel físico al nivel espiritual.


Es por esta razón que el hombre fue llamado AdaM, pues está formado de AdaMáh, del polvo, de lo físico. Pero mediante el uso de su imaginación el hombre puede ascender por sobre el mundo material y alcanzar un nivel de profecía. La palabra hebrea para decir “yo imaginé” es AdaMéh. En este sentido, podemos comprender el significado del versículo (Osea 12:11), “AdaMéh (yo seré imaginado) a través de los profetas”. (Likutey Halajot, Birkat HaReal 4:14; 16)

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Fuente: Anatomía del Alma. Rabí Najmán sw Breslov