lunes, 8 de junio de 2009

Parashá Shelaj



“Allí vimos a los Nefilim, los hijos del gigante de entre los Nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos,

y también a los ojos de ellos”

(Badmidbar 13:33)


Aun la gente grande y poderosa se siente algunas veces insegura. Los príncipes de la nación judía, emisarios de H”, en una misión de reconocimiento, les falto confianza en si mismos y en su misión debido a su diminuta estatura con relación a los gigantes que habitaban la tierra. Nuestros niños que son más jóvenes que nosotros, a quienes les falta la fuerza física (por lo menos hasta la adolescencia), que física y económicamente son dependientes, que tienen poca autoridad y son significativamente mas pequeños que nosotros, se sienten del mismo modo.


Cuando nuestros pequeños comienzan a gatear es buena idea bajarnos a su altura y observar todo lo que nuestro gateador se puede encontrar por el camino y hacerle el camino libre de peligros.


Se recomiendan que invirtamos 15 minutos de nuestro tiempo con nuestros niños cada día. Bajarnos al nivel de los niños, a cualquier edad, hará que ellos sientan que tu estas tratando de llegar a ellos de corazón. Debe ser frustrante para nuestros hijos siempre tengan que mirarnos hacia arriba. Cuando compartas tiempo con ellos en el suelo muéstrales que lo que están haciendo allí es importante para ti.


Cuando tu hijo es mas grande, agáchate o arrodíllate de tal forma que hables con él cara a cara; no lo subas siempre a tu nivel. Míralo fijamente a los ojos. Le escucharas mejor, y tus palabras de explicación o consuelo serán más fácilmente recibidas.


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Libro guía: Parenting by the book